Opens in new windowEste reportaje se elaboró y publicó en colaboración con WBEZ, el Chicago Sun-Times y Block Club Chicago, redacción sin fines de lucro que cubre los diversos vecindarios de Chicago. Mantente informado a través del boletín de Chalkbeat Chicago, el boletín sobre educación de WBEZ y el Sun-Times, y los boletines de Block Club Chicago.
Una agente de bienes raíces respaldada por defensores de la elección de escuelas busca desplazar a un veterano activista educativo con vínculos con el Sindicato de Maestros de Chicago en la contienda para representar al Distrito 5a en el oeste de la ciudad. También participa una maestra de educación especial jubilada que se postula como candidata por escrito. Después de décadas de falta de inversión, muchas escuelas de la zona enfrentan dificultades para estabilizar la matrícula y lograr que los estudiantes alcancen el nivel académico correspondiente a su grado.
El actual miembro de la Junta Aaron “Jitu” Brown, veterano organizador comunitario, quiere asegurar más fondos estatales y reducir los gastos administrativos de las Escuelas Públicas de Chicago. Su contrincante, LaPamela Williams, originaria de Austin y exalumna de Lane Tech College Prep, quiere aumentar la responsabilidad financiera y recortar gastos que no benefician a los estudiantes. Kernetha Jones, quien fue retirada de la boleta electoral, quiere ver mejoras en los resultados de los exámenes antes de destinar más dinero a lo que ella llama un “sistema fallido”.
El distrito se extiende desde Austin, un vecindario de mayoría negra al oeste, a través de los sectores de Garfield Park y Humboldt Park y llega hasta Ukrainian Village al este. Esta amplia franja del oeste de la ciudad abarca 39 escuelas que sirven principalmente a estudiantes negros y latinos.
Los estudiantes que viven en el Distrito 5a tienen menos probabilidades de asistir a la escuela de su vecindario que los estudiantes de la mayoría de las otras zonas de la ciudad, particularmente en la secundaria. Menos del 7% de los estudiantes de secundaria de esta zona eligieron la escuela de su vecindario, según datos de CPS. Una escuela secundaria, Frederick Douglass Academy en Austin, tuvo apenas 27 estudiantes el año pasado y se ha convertido en un punto central del debate sobre cómo CPS debería abordar la disminución de la matrícula.
Los tres candidatos viven en Austin. Sus opiniones difieren respecto de las escuelas chárter públicas administradas de manera independiente: Brown y Jones se oponen a su expansión, mientras que Williams apoya la apertura de más escuelas chárter si cuentan con el respaldo de la comunidad.
Williams decidió postularse por su amor al aprendizaje y a su comunidad. Nació y creció, y sigue viviendo en Austin.
“La educación es para toda la vida, y los niños de mi distrito realmente están sufriendo, especialmente en lo académico”, dijo Williams, citando los altos índices de ausentismo y a los estudiantes que se gradúan sin las habilidades necesarias para tener éxito después de la secundaria.
Williams es relativamente nueva en el activismo educativo y la organización. Sin embargo, comentó que sus años de experiencia en puestos de atención al cliente, incluido su trabajo como auxiliar en un hogar de ancianos, la han preparado.
“Todo en mi trabajo tiene que ver con la satisfacción del cliente”, dijo Williams. “Explicar la información de manera que la gente pueda entenderla (...). Escuchar de verdad lo que las personas dicen y convertirlo en acciones”.
Williams está respaldada por Illinois Network of Charter Schools, que aboga por las escuelas chárter y cuenta con un brazo político con amplio financiamiento, así como por The Urban Center, organización política centrista que apoya las escuelas chárter y promueve la elección de escuelas tanto públicas como privadas. También recibe el apoyo de Common Ground Collective, un comité de acción política favorable a los intereses empresariales y contrario al CTU, financiado en gran medida por el multimillonario Michael Sacks, que afirma tener como objetivo involucrar a los votantes en torno a “políticas progresistas eficaces”.
Sus opiniones sobre las escuelas chárter difieren de las de Brown y Jones.
Brown considera que CPS puede hacerse cargo de la administración de escuelas chárter existentes para prevenir cualquier daño a los estudiantes. Jones apoya ayudar a las escuelas charter existentes si tienen un buen desempeño. Sin embargo, ninguno de los dos considera que haya necesidad de abrir nuevas escuelas chárter.
Williams apoya la apertura de nuevas escuelas chárter en lugares donde exista una necesidad en la comunidad, y únicamente por parte de grupos que cuenten con financiamiento sostenible y un plan claro para mejorar el aprendizaje. Williams también dijo que CPS debería hacer más para apoyar a las escuelas charter existentes si están dando resultados y “cumpliendo con los criterios que deberían cumplir”.
Si es elegida, Williams dijo que examinaría el presupuesto a fondo.
“La solución siempre es más impuestos, más dinero”, dijo Williams. “Pero tenemos que ser más responsables con el presupuesto y su supervisión, y asegurarnos de que cuando paguemos, las personas cumplan con su parte”.
Lee el cuestionario completo de Williams.
Brown, quien creció en el extremo sur de Chicago, desempeñó un papel prominente en las luchas que duraron años contra el cierre de escuelas en Chicago y a favor de una Junta de Educación completamente electa. En particular, participó en una huelga de hambre que ayudó a reabrir Dyett High School en Washington Park. Desde el 2012, dirige una organización sin fines de lucro que lucha contra la expansión de las escuelas chárter y trabaja para apoyar a las escuelas de vecindario.
Brown se postuló sin oposición para su puesto en 2024. Recibió el respaldo del Sindicato de Maestros de Chicago y lidera el Comité para el Logro Académico de los Estudiantes Negros, que trabaja para reducir las disparidades raciales y mejorar las experiencias de los estudiantes negros en las aulas.
“Mi preocupación no es únicamente por los estudiantes negros, pero los estudiantes negros son la población que está en crisis”, dijo Brown.
El trabajo de Brown en el ámbito educativo se remonta a la década de los 90, cuando su grupo de rap visitó una escuela primaria del sur de Chicago. Brown recuerda a un joven sentado y encorvado en su silla que le dijo: “Oye, eres genial, pero no vas a volver”.
“Eso se me quedó grabado”, comentó Brown.
Después de eso, Brown comenzó a trabajar como voluntario con niños a través de la Kenwood Oakland Community Organization. Notó la desigualdad en los recursos mientras trabajaba en diferentes escuelas y comunidades.
“Estos niños de la calle 39 tienen una sola computadora en su aula, y eso es todo”, destacó Brown. “A estos jóvenes no les enseñan historia afroamericana. Me di cuenta de que había un problema de equidad, y eso comenzó mi camino”.
Brown ha sido una de las voces principales que presionan por un aumento en la financiación estatal para abordar la brecha del presupuesto del distrito. Quiere que los legisladores estatales aumenten los impuestos a los ricos y que eliminen los vacíos fiscales que benefician a las corporaciones.
“La voluntad política existe”, dijo Brown, “no solo para ponerle un torniquete” al problema, sino también para “sanar la herida”.
Lee el cuestionario completo de Brown.
Jones creció en el oeste de Chicago y se graduó de la Farragut High School.
Según su currículum, enseñó a estudiantes con discapacidades de aprendizaje y de comportamiento en CPS durante más de cuatro años escolares entre los años 80 y 90.
Jones no respondió a las solicitudes de entrevista, pero en nuestro cuestionario para la Junta de Educación de CPS expresó su apoyo a la elección de escuelas y a proporcionar cupones a los padres, los cuales normalmente se usan para ayudar a cubrir el costo de la matrícula en escuelas privadas.
Jones se opone al programa integral de educación sexual del distrito, y afirmó, sin presentar pruebas, que CPS utiliza lecciones que sexualizan a los niños y que contienen material pornográfico. Hace dos años, cuando Jones hizo afirmaciones similares como candidata por escrito para el Distrito 5, Chalkbeat no encontró pruebas de que el currículo de CPS incluyera contenido de esa naturaleza.
En el 2024, una reportera de Chalkbeat le preguntó a Jones, quien utilizó con frecuencia un lenguaje antitransgénero en su cuestionario para la candidata del 2026, cómo pensaba representar a estudiantes con distintas identidades de género y orientaciones sexuales. En ese momento, Jones dijo que no estaba en contra de los estudiantes que no se identifican como heterosexuales, pero que se oponía a “adoctrinarlos en la escuela sin el conocimiento de los padres. Estoy en contra de que les cambien el nombre a los niños sin el permiso de los padres”.
La política de CPS establece que las escuelas no deben divulgar la identidad de género de un estudiante sin el consentimiento del estudiante o la autorización del departamento legal del distrito. Bajo esa política, los estudiantes también tienen derecho a ser llamados por el nombre y los pronombres que elijan en la escuela.
Jones también quiere limitar el uso de inteligencia artificial en las aulas debido al potencial de sesgo racial y quiere que CPS contrate a más maestros negros para que los estudiantes negros tengan más educadores que se parezcan a ellos. Investigaciones han encontrado que esta estrategia puede fomentar un sentido de pertenencia y contribuir a tasas más bajas de suspensiones y tasas de graduación más altas entre los estudiantes negros. El año pasado, el 34% de los estudiantes de CPS se identificaban como negros, en comparación con el 21% de los maestros.
Lee el cuestionario completo de Jones.
Lisa Kurian Philip es reportera de educación superior para WBEZ Chicago. Puedes comunicarte con Lisa en lphilip@wbez.org.
