Residentes de Newark indignados por la eliminación de una novela para adolescentes mientras la Junta cambia las reglas de los libros controvertidos

A man with a dark suit and a blue tie stands in front of another adult and a tan brick wall.
El superintendente de Newark, Roger León, dice que la eliminación de la novela para adolescentes, "A Little Piece of Ground" de Elizabeth Laird, fue parte de una actualización curricular y no una prohibición de libros. (Patrick Wall/Chalkbeat )

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La eliminación del currículo escolar de un libro de adolescentes sobre un niño palestino de 12 años, por parte de funcionarios de la escuela de Newark, provocó una protesta pública en una reciente reunión de la Junta Escolar. Momentos después, la Junta eliminó el poder del superintendente para tomar decisiones sobre materiales de lectura controvertidos.

Una portavoz de la Junta Escolar dice que el cambio de política no está relacionado con la eliminación del libro, que atrajo a docenas de miembros de la comunidad a una reunión de la Junta la semana pasada. Educadores y padres, indignados porque el distrito retiró el libro del plan de estudios de sexto grado, dijeron que la decisión evoca las prohibiciones de libros, que han ido en aumento en los últimos años en medio de guerras culturales y campañas de censura por cuestiones de justicia social.

Después de una hora y media de comentarios públicos que por momentos se volvieron feroces, la Junta Escolar de Newark, de nueve miembros, que acababa de nombrar a dos nuevos miembros, votó para actualizar su política sobre libros y otros materiales de clase que reciben quejas del público.

La regla originalmente asignaba al superintendente la tarea de tomar decisiones finales sobre lo que sucede con los materiales cuestionados, pero, con la enmienda, ese poder se transfirió a la Junta Escolar. Deering dijo que la enmienda surgió como una recomendación de la School Boards Association (Asociación de Juntas Escolares) estatal.

Pese a que la Junta dice que no tiene relación, el cambio de política se produjo mientras crece la controversia sobre el libro de ficción “A Little Piece of Ground” (“Un Pequeño Pedazo de Terreno”) de Elizabeth Laird, y cómo o por qué fue eliminado del plan de estudios.

El libro, sobre un niño palestino de 12 años que navega su vida en la ciudad palestina de Ramallah, con la guerra y el conflicto en el centro de sus luchas, estuvo en las aulas de sexto grado de todo el Distrito desde el otoño de 2022, según fue confirmado por la portavoz del Distrito, Nancy Deering, a través de un correo electrónico.

En el verano de 2023, los funcionarios escolares del distrito retiraron la novela, que fue publicada por primera vez en 2003.

Los educadores y padres que hablaron en la reunión del 25 de enero cuestionaron por qué el libro fue eliminado del currículo del sexto grado. Hablaron de su importancia y relevancia para los estudiantes que intentan comprender la guerra entre Israel y Hamas y la violencia en Israel y la Franja de Gaza, a pesar de que la eliminación se produjo antes de que comenzara la guerra el 7 de octubre.

También cuestionaron si el distrito había sido influenciado por organizaciones externas para retirar el libro. Un reciente anuncio de la Jewish Federation of Greater MetroWest NJ (Federación Judía de Greater MetroWest NJ), una organización sin fines de lucro y el brazo local de un grupo nacional más grande, impulsó a los miembros de la comunidad a asistir a la reunión del jueves y exigir respuestas de la Junta.

La organización judía sin fines de lucro dice que durante un año presionó a los funcionarios de las Escuelas Públicas de Newark, incluidos los miembros de la Junta y funcionarios municipales y estatales, para retirar el libro de los estantes de las aulas de Newark.

“Es raro que intervengamos en temas curriculares, y mucho menos tratar de sacar un libro del plan de estudios del aula,” dijo Dov Ben-Shimon, director ejecutivo de la organización, en un comunicado el mes pasado. “Pero lo que estaba en juego era demasiado alto para que lo ignoráramos.”

Ben-Shimon también dijo en esa declaración que su equipo intentó reunirse con “educadores y líderes cívicos” pero “generalmente se toparon con puertas cerradas, llamadas telefónicas no devueltas y total hostilidad.” Pero, añadió, “líderes laicos y donantes importantes que tenían conexiones profundas dentro de la ciudad de Newark” apoyaron sus esfuerzos “que en última instancia condujeron a un resultado exitoso.”

Aun así, dijo el superintendente Roger León que el distrito no “prohibió” el libro, sino que fue eliminado como parte de una actualización del plan de estudios.

“A ningún estudiante o miembro del personal se le ha prohibido leer ningún material o literatura,” dijo León.

Algunos miembros de la Junta Escolar dijeron que estaban preocupados porque el libro fue eliminado del plan de estudios sin su conocimiento y decepcionados porque no fueron consultados antes de tomar la decisión.

“Es un flaco favor a nuestra comunidad. Es un perjuicio a la comunidad musulmana. Es un flaco favor para los padres de sexto grado. Y es un perjuicio para cualquiera que tuvo que tomarse su tiempo con 53 oradores para venir y hablar sobre una prohibición de libros que no autorizamos,” dijo la co-vicepresidenta de la Junta, Dawn Haynes, en la reunión que se llevó a cabo en la escuela Newark Vocational High School.

Haynes dijo que la decisión de retirar el libro no se reflejó en las actas de las reuniones del año pasado del Comité de Programa e Instrucción, que supervisa las decisiones curriculares en el distrito.

Susan Garofalo, la secretaria de prensa del alcalde de Newark Ras Baraka, dijo que la administración de Baraka “no tiene conocimiento de ninguna reunión” celebrada con la Jewish Federation y funcionarios de la ciudad sobre la eliminación del libro.

“El alcalde Baraka no ha leído el libro en cuestión para determinar la veracidad de las afirmaciones de que es antisemita,” dijo Garofalo. “Sin embargo, como principio general, la postura del alcalde es contraria a la prohibición de libros.”

La Jewish Federation of Greater MetroWest NJ declinó hacer comentarios.

La amenaza de prohibiciones de libros provoca cambios en las regulaciones

En el otoño, la Essex County School Board Association (Asociación de la Junta Escolar del condado de Essex) aprobó una legislación sobre la prohibición de libros en el condado llamada Ley de Protección de la Libertad de Lectura. La resolución aborda las prohibiciones de libros que están surgiendo en todo el condado en las juntas escolares locales y tiene como objetivo proteger la libertad académica, dijo la Junta.

El mes pasado, la Jewish Federation of Greater MetroWest NJ emitió una declaración que describía sus esfuerzos para prohibir el libro “A Little Piece of Ground” en las Escuelas Públicas de Newark y su reciente éxito en ese esfuerzo.

“Después de más de un año de intensos esfuerzos de cabildeo por parte de nuestro Jewish Community Relations Council (Consejo de Relaciones con la Comunidad Judía), me complace informarles que un libro profundamente inquietante y perjudicial que había sido asignado a estudiantes de sexto grado en el sistema de escuelas públicas de Newark durante el último año, acaba de ser retirado de 200 aulas en toda la ciudad,” dijo el director ejecutivo de la organización, Ben-Shimon, en una publicación en el blog de su sitio web del 29 de diciembre.

Esa publicación del blog, ampliamente compartida en Facebook y publicada por primera vez por The Star-Ledger, atrajo a docenas de padres y educadores a la reunión de la Junta Directiva del jueves.

“Si bien entiendo que las listas de lectura cambian con el tiempo según las decisiones tomadas por educadores capacitados, veo la eliminación de ‘A Little Piece of Ground’ como un claro ejemplo de prohibición de libros,” dijo Karl Schwartz, residente de Newark desde hace mucho tiempo, quien habló en la reunión.

Schwartz citó la declaración de Ben-Shimon y dijo que es preocupante que cualquier organización influya en el distrito para que elimine el libro.

“Es muy preocupante cuando un grupo privado es capaz de hacer algo así y tener influencia externa en el currículo escolar,” dijo.

Whitney Strub, residente de Newark desde hace mucho tiempo y profesor de historia en Rutgers University-Newark, dijo que él también se opone a la eliminación del libro.

“Es extremadamente perturbador e inquietante ver a mi propia ciudad natal, Newark, caer directamente en un error increíblemente evitable de un caso atroz de censura,” dijo Strub, quien agregó que en sus escritos académicos se centra en la censura. Él y otros que hablaron en contra de la eliminación del libro dijeron que la novela no es antisemita.

Sarah Alaeddin, una palestina estadounidense y miembro del programa Newark Teachers Project de Montclair State University, dijo que recientemente tuvo que explicar a sus estudiantes que la prohibición de libros puede ocurrir en cualquier lugar. “Incluso aquí en Newark, una ciudad tan progresista y profundamente diversa,” añadió.

Haynes se dirigió al público en la reunión, defendió a la Junta Escolar y dijo que no estaba al tanto de la decisión de retirar el libro.

“Ninguno de los miembros tuvo nada que ver con la prohibición de un libro aquí en la ciudad de Newark,” dijo. “No estamos de acuerdo en absoluto con la prohibición de libros, específicamente de uno que habla de una comunidad de oprimidos”.

La prohibición de libros ha sido un tema polémico en los últimos años en todo el país y el estado. La semana pasada, los legisladores del estado de Nueva Jersey presentaron la Ley de Libertad de Lectura (Freedom to Read Act) para establecer pautas para evaluar la retirada de libros de las bibliotecas de todo el estado.

La política enmendada de la Junta Escolar de Newark, titulada “Quejas sobre materiales de instrucción” y adoptada en 2019, tuvo una primera lectura el martes en la reunión de negocios de la Junta. Un cambio clave en la política establece que la decisión final sobre “asuntos de lectura controvertidos” recaerá en la Junta de Educación, mientras que la política original establecía que recaería en el superintendente.

Otro cambio en la política estipula que el superintendente debe desarrollar procedimientos para solicitudes, sugerencias o quejas sobre materiales de instrucción. La regla original no incluía la necesidad de desarrollar un procedimiento para tales solicitudes.

Esta traducción fue proporcionada por New Jersey Hispano, en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo financiero del Consorcio de Información Cívica de NJ. La historia fue escrita originalmente en inglés por Chalkbeat Newark y se vuelve a publicar en virtud de un acuerdo especial para compartir contenido a través del Servicio de noticias de traducción al español de NJ News Commons.

This translation was provided by New Jersey Hispano, in association with the Center for Cooperative Media at Montclair State University and is financially supported by the NJ Civic Information Consortium. The story was originally written in English by Chalkbeat Newark and is republished under a special content sharing agreement through the NJ News Commons Spanish Translation News Service.

Catherine Carrera is the bureau chief for Chalkbeat Newark. Reach Catherine at ccarrera@chalkbeat.org.

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