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Nueva guía de los CDC: Vacunar a los maestros, pero no esperar para abrir las escuelas

President Joe Biden, flanked by White House Chief Medical Adviser on Covid-19 Dr. Anthony Fauci during a visit to the National Institutes of Health in Bethesda, Maryland, on Feb. 11, 2021.
El Presidente Joe Biden, al lado del Dr. Anthony Fauci, Asesor Principal sobre Covid-19 de la Casa Blanca, durante una visita a los Institutos Nacionales de Salud en Bethesda, Maryland, el 11 de febrero de 2021.
Saul Loeb/AFP via Getty Images

La altamente anticipada nueva guía de los Centros para Control y Prevención de enfermedades dice que las escuelas no tienen que esperar que los maestros se vacunen para reabrir sus puertas. Los estudiantes deben regresar a un día completo de clases donde el contagio sea bajo o moderado, y con pruebas regulares de COVID, los CDC dicen que las escuelas pueden abrir para un poco de instrucción presencial aunque el contagio en la comunidad sea alto.

El uso de mascarillas y otras medidas de protección siguen siendo críticos, dijeron el viernes los CDC y el Departamento de Educación de EEUU . Pero es importante abrir las escuelas lo antes posible para limitar los efectos de la pandemia en los estudiantes cuya educación se ha interrumpido, dijeron los funcionarios.

“Esta pandemia ha resultado en un aumento en ausencias, menos oportunidades de aprendizaje para los estudiantes, más niños están pasando hambre y más aislamiento”, dijo Donna Harris-Aikens, una funcionaria del departamento de educación. “Por estas y otras razones, necesitamos que los niños vuelvan al salón de clases”.

La guía es un impulso de alto nivel para quienes están presionando para que las escuelas abran rápidamente o permanezcan abiertas, y esto incluye algunos gobernadores, funcionarios escolares, y padres frustrados. Algunos cálculos recientes sugieren que más o menos un tercio de los estudiantes en EEUU no tienen acceso a por lo menos un poco de enseñanza en persona, y que la administración Biden está en parte basando su meta de reabrir más escuelas en directrices nuevas y robustas.

De todos modos, los CDC dicen que las escuelas deben considerar programas híbridos o mantenerse en programas virtuales si el contagio es alto y no es posible contar con un programa amplio de pruebas de COVID. Según la definición de los CDC, un 90% del país califica como área de alto contagio en la comunidad y los programas de prueba son costosos, lo cual significa que abrir por completo sus escuelas secundarias y preparatorias para cumplir con la guía de los CDC podría ser un reto logístico para los distritos.

A fin de cuentas, los funcionarios estatales y locales decidirán cuánto peso darles a las recomendaciones de los CDC. Muchos distritos ya tienen planes para traer a los estudiantes de regreso en los próximos uno a dos meses; en otros lugares en que los funcionarios escolares y educadores están preocupados por la seguridad, y la demanda de los padres por regresar a la escuela es menor, es posible que la guía no tenga mucho efecto

Otro factor de incertidumbre: las variantes más contagiosas de of COVID que han clausurado escuelas en muchos países ahora están circulando en Estados Unidos. Si esas variantes causan un aumento repentino en los casos, advierten los CDC, “podría ser necesario actualizar esta guía.”

Lo que dice la guía

En los lugares en que las escuelas no han reabierto todavía, algunos sindicatos de maestros han presionado que se espere hasta que todo el personal se haya vacunado. Los CDC dicen que eso no es necesario, pero alienta a los estados a darles prioridad a los maestros para vacunarse.

“Los maestros y el personal de las escuelas tienen trabajos críticos para el continuo funcionamiento de la sociedad, y tienen un posible riesgo ocupacional de exponerse al virus,” dice la guía de los CDC, y los funcionarios deben considerar darles “alta prioridad” a ellos después de haber vacunado a los trabajadores de salud y a quienes estén en la categoría de más vulnerables.

La guía ofrece un marco para decidir si se abrirán las escuelas, cómo, cuándo. En lugares donde el contagio comunitario es bajo o moderado, los CDC recomiendan abrir las escuelas primarias, secundarias y preparatorias (high schools) a tiempo completo. Donde haya un contagio “substancial”, las escuelas deben abrir de manera parcial.

En otros sitios donde la transmisión comunitaria sea la más alta, las escuelas que puedan hacerles pruebas regulares a los estudiantes y empleados deben abrir parcialmente. Si no se cuenta con ese tipo de pruebas, las escuelas primarias pueden mantenerse abiertas parcialmente, pero las secundarias y preparatorias deben permanecer en programa virtual.

(Los CDC definen un contagio bajo como 0-9 casos nuevos por cada 100,000 personas en un periodo de siete días; moderado como 10-49 casos, substancial como 50-99 casos, y alto como más de 100 casos. Un contagio bajo también incluye un porcentaje de pruebas positivas de menos de un 5% en siete días, mientras que el moderado es menos de un 8%, substancial es menos de un 10%, y alto es más de un 10%.)

“La manera más segura de reabrir las escuelas es asegurar que en la comunidad haya la menor cantidad posible de enfermedad,” dijo Rochelle Walensky, Directora de los CDC.

Esos porcentajes son bastante conservadores, señaló Susan Hasig, epidemióloga en Tulane University - de hecho, demasiado conservadores en su opinión. “Yo empecé a buscar por todo el mapa... y no pude encontrar ningún lugar que estuviera a menos de 100 [casos por cada 100,000 personas], excepto en lugares bien remotos,” dijo ella. “No le veo buena justificación a esas categorías.”

En todo el país, muchas escuelas ya están abiertas con un programa híbrido. Los estudiantes vienen a la escuela solo algunos días de la semana en grupos alternos, y esto en parte para mantener la distancia física de al menos seis pies y minimizar el aglomeramiento de personas en los espacios comunes.

La nueva guía sigue recomendando mantener la distancia de seis pies, y eso podría alentar a las escuelas a seguir usando los programas parciales. Pero los CDC dicen que en áreas donde el contagio comunitario es bajo o moderado, está bien si la distancia es menos de seis pies. El estándar de seis pies es únicamente requerido en áreas con contagio comunitario substancial o alto.

“Nos preocupa que la gente no va a poder regresar a clases completamente presenciales si exigimos los seis pies de distancia,” dijo Walensky. “Creemos que a esos niveles de contagio bajos, las escuelas se pueden mantener protegidas simplemente si todos usan mascarillas y siguen todas las demás estrategias de mitigación.”

Los expertos en salud dijeron estar preocupados acerca de algunas de las recomendaciones de los CDC el viernes. Hassig piensa que los CDC debieron haber sido más consistentes en cuanto a los requisitos de distancia social, sin que importe el contagio en la comunidad.

Por otro lado, Rebecca Haffajee, investigadora de políticas de salud en RAND, dice que le hubiese gustado ver más flexibilidad en la distancia social según la edad de los estudiantes. “La evidencia sugiere que esto muy probablemente depende de la edad — los niños más pequeños estando relativamente seguros a distancias más cerca de 3 pies,” dijo ella.

Haffajee y otro grupo de expertos también expresaron no entender que los CDC no le hayan puesto más énfasis a la ventilación, que puede limitar el contagio de COVID-19 por el aire.

Aun así, tanto Haffajee como Hassig dijeron que la nueva guía les brinda información valiosa a los funcionarios escolares. “Es un alivio ver que finalmente tenemos una guía federal más robusta para ayudarnos a lograr consistencia en las estrategias escolares,” dijo Haffajee.

Los CDC reconocieron que, sin embargo, algunas escuelas que están actualmente abiertas no están cumpliendo todas sus recomendaciones de seguridad.

“En el caso de estas escuelas, no estamos exigiendo que cierren,” dijo Walensky. “En lugar de eso, estamos ofreciendo estas recomendaciones y destacando la ciencia que las respalda con el propósito de ayudar a las escuelas a crear un ambiente seguro.”

¿La nueva guía cambiará los planes de las escuelas?

La guía llegó en medio de un candente debate nacional en cuanto al tema de reabrir las escuelas, y pone a la administración Biden en tensión con algunos sindicatos de maestros, que son aliados políticos clave. En California, la mayoría de las escuelas están cerradas, y los sindicatos en un grupo de distritos grandes no quieren que las abran hasta que los maestros sean vacunados.

Aun así, los líderes de sindicatos nacionales alabaron la guía, sugiriendo que piensan usarla para insistir en medidas de seguridad más estrictas.

Becky Pringle, presidenta de la National Education Association, se refirió a la guía como un “buen primer paso,” pero agregó que a menudo las escuelas no tienen los recursos para seguir las directrices de los CDC. “Muchas escuelas, especialmente las que tienen muchos estudiantes de negros, latinos, indígenas o pobres de raza blanca, tienen sistemas de ventilación gravemente obsoletos y tampoco cuentan con programas de pruebas ni de rastreo,” dijo ella en una declaración. “Los líderes estatales y locales no tienen el lujo de poder seleccionar cuáles normas seguir y cuáles estudiantes van a recibir los recursos para mantenerlos protegidos.”

“Hoy, los CDC enfrentaron los miedos a la pandemia con hechos y evidencia,” dijo en una declaración randi Weingerten, presidente de la American Federation of Teachers. “Por primera vez desde que comenzó esta pandemia, tenemos un mapa a seguir, basado en ciencia, que nuestros miembros pueden usar para luchar por abrir las escuelas de manera segura.”

Pero, para complicar las cosas más: Muchos padres también se resisten a enviar a sus hijos de regreso a las escuelas. En algunos lugares que han reabierto las escuelas, solo ha regresado un pequeño porcentaje de estudiantes. Las familias de color particularmente sienten temor de regresar, y las escuelas con un alto porcentaje de estudiantes de color tienen menos probabilidad de ofrecer instrucción presencial.

Reabrir las escuelas también se ha vuelto un asunto grandemente político, y en las áreas predominantemente Demócratas tienen mucha menos probabilidad de abrir esos edificios. Y aunque muchos funcionarios escolares llevan tiempo con la esperanza de recibir una guía más clara del gobierno federal, particularmente después de los reportes de que la labor de los CDC había sido politizada en la administración Trump, la información nueva llegó mucho después de ellos optar por depender en otras fuentes.

“La falta de liderazgo nacional tiene un efecto descendiente en la cadena de mando y crea problemas,” explicó un superintendente en una encuesta nacional.

Qué podría aumentar la influencia de la guía: Los casos del virus se están reduciendo en todo el país, y más escuelas están abriendo o tienen planes de hacerlo. El hecho de que la guía nueva viene de la administración Biden podría reforzar su credibilidad ante algunos funcionarios escolares.

“Los superintendentes no pueden necesariamente prestarle atención a los CDC cuando se usan como arma y como factor político,” dijo Noelle Ellerson Ng de la AASA, la asociación nacional de superintendentes de escuela. “Esta guía nueva representa el tipo de liderazgo que nuestros líderes escolares han estado necesitando.”

En el centro de la guía de los CDC está el punto de que el contagio de COVID en las escuelas es bajo, pero el daño causado por mantenerlas cerradas es alto.

Los padres de niños que están aprendiendo en persona cinco días a la semana están más satisfechos con su educación. La porción de estudiantes de preparatoria (high school) que están fracasando en cursos ha aumentado muchísimo. Los exámenes estandarizados demuestran que los estudiantes se están rezagando en su aprendizaje. Un estudio reciente en Ohio encontró que el porcentaje de estudiantes en tercer grado que obtuvieron una calificación de dominio (proficient) en un examen de lectura bajó de 45% el año pasado a 37% este año.

Mientras tanto, los esfuerzos de rastreo del virus en todo el país han encontrado que el virus de COVID puede propagarse en las escuelas, pero la transmisión es bastante limitada.

Por ejemplo, un bastante famoso estudio de los CDC de 17 escuelas rurales en Wisconsin encontró que solamente un puñado de estudiantes (y ningún maestro) contrajo el virus en la escuela. Otro estudio nacional encontró que abrir las escuelas no aumentó los porcentajes de hospitalización por COVID de la comunidad, al menos cuando el contagio era entre bajo y moderado.

Otro estudio en Wisconsin publicado por los CDC muestra que un porcentaje substancial de casos de COVID causados por focos de infección el último otoño fueron vinculados con guarderías y escuelas K-12.

El viernes se mencionó un aspecto clave del impulso de Biden por reabrir — una infusión masiva de dinero adicional para la educación — pero todavía requiere que el Congreso actúe al respecto. Los fondos podrían ser particularmente importantes para ver si más escuelas pueden ofrecer el tipo de pruebas extensivas que los CDC sugieren como una posible ayuda para abrir aun cuando el contagio comunitario sea alto.

“La ciencia nos dice que si apoyamos a nuestros niños, educadores y comunidades con los recursos que necesitan, podremos lograr que los niños regresen a la escuela de manera segura en más partes del país, y en menos tiempo,” dijo el Presidente Biden en una declaración.

Milly Suazo ha traducido este reportaje.

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